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Cuánto cuesta una investigación interactiva y qué mueve el precio

Un juego de pistas con mapas y acertijos para museos, escuelas o encuentros culturales arranca en $6.500 UYU. Te explicamos qué pesa en el presupuesto y cómo se ordena el trabajo.

Lucía Barrios

5 min de lectura

Cuánto cuesta una investigación interactiva y qué mueve el precio

Desde dónde se empieza a contar

Las investigaciones interactivas parten de $6.500 UYU. Ese número corresponde a la propuesta más acotada: un juego de pistas con una trama breve, un mapa y un conjunto reducido de acertijos pensado para un grupo chico en un solo espacio. A partir de ahí el precio se mueve según lo que le pidas al juego, y lo mejor es entender qué factores lo mueven antes de escribirnos.

Yo diseño las pistas y la lógica de cada recorrido, así que puedo decirte con bastante claridad dónde está el trabajo. No se paga por la cantidad de papel impreso ni por la fama del lugar: se paga por las horas de investigación, de escritura, de prueba y de ajuste que lleva que un grupo de personas se divierta de verdad resolviendo algo.

El tamaño de la trama y la cantidad de acertijos

El primer factor es cuánta historia tiene que sostener el juego. Una trama de una sola escena, con tres o cuatro acertijos encadenados, se resuelve en poco tiempo y se escribe con rapidez. Una investigación con varios escenarios, personajes que aportan datos y acertijos que dependen unos de otros requiere más borradores y más pruebas para que no quede ninguna pista rota.

Cada acertijo tiene que tener una única respuesta posible, y eso se comprueba jugando. Cuando suman acertijos, suma también el tiempo de revisión, porque un error en el tercero puede arruinar el cierre. Por eso el precio crece de a poco cuando la trama se amplía, no de golpe.

  • Una escena y pocos acertijos: el punto de partida del precio
  • Varios escenarios: más escritura y más pruebas
  • Acertijos encadenados: más revisión de cada solución

Mapas, materiales y el trabajo de documentación

Cuando el juego se apoya en un lugar real, hay que documentarlo. Gonzalo Pereyra, nuestro investigador de archivo, verifica fuentes y recupera documentos del litoral para que el contexto histórico sea sólido y no inventemos datos que después un docente o un guía del museo tenga que corregir. Esa documentación se suma al presupuesto cuando el tema exige archivo.

El mapa es otro punto que cambia el costo. Un plano sencillo para imprimir en una hoja es una cosa; un mapa ilustrado con zonas por descubrir, pensado para un patio o para las salas de un museo, lleva diseño. Federico Acosta se ocupa de la parte visual, y su tiempo entra en la cuenta según cuántas piezas gráficas necesites.

El público y el lugar donde se juega

No es lo mismo diseñar para una clase de adolescentes que para un encuentro cultural con adultos que van y vienen. La edad define el lenguaje, la dificultad y la duración, y a veces obliga a preparar dos niveles del mismo juego. Un museo, además, suele tener recorridos y horarios que condicionan cómo se distribuyen las pistas.

El espacio también cuenta. Si el juego ocurre en una sala cerrada, las pistas pueden esconderse en objetos; si ocurre en una plaza o en una casa histórica, hay que pensar circulación, accesibilidad y qué pasa si llueve. Cuanto más nos cuentes del lugar y del grupo, más ajustado sale el presupuesto desde el primer mensaje.

  • Edad y experiencia del grupo
  • Espacio cerrado o recorrido al aire libre
  • Duración prevista de la actividad

Qué incluye el precio y qué lo cambia

Cada presupuesto detalla qué entra: el diseño de la trama, la redacción de las pistas y los acertijos, el mapa y una revisión final con vos. Lo que cambia el número es cualquier agregado: más escenarios, material impreso adicional, versiones para distintos niveles o una documentación histórica más profunda. Todo eso queda escrito antes de empezar.

La forma de contratar es sencilla. Nos escribís por la página de contacto, te respondemos con una cotización por escrito, y cuando la confirmás emitimos una factura que se paga por transferencia bancaria. Las cancelaciones y los reembolsos siguen la política de pagos y reembolsos del sitio, que podés leer completa antes de decidir.

Cómo preparar tu consulta para ajustar el número

Para recibir un precio más preciso, te conviene llegar con algunos datos. Contanos para quién es el juego, cuántas personas participan, cuánto tiempo querés que dure y en qué lugar se realiza. Si hay un hecho histórico o un edificio que querés usar como eje, mencionalo, y también cualquier límite que tengas, como un cupo de material o un horario cerrado.

No hace falta tener la idea resuelta. Muchas veces el cliente solo sabe que quiere algo para una jornada cultural o una clase de historia, y de ahí construimos juntos la trama. Cuanto más claro esté el objetivo, menos idas y vueltas tiene la propuesta, y eso se nota en el tiempo que lleva ponerla en marcha.

El precio de una investigación interactiva no es un misterio: parte de $6.500 UYU y sube con la trama, los acertijos, los mapas, la documentación y el tipo de público. Lo importante es que sepas qué estás pagando en cada parte. Si ya tenés un lugar o un grupo en mente, escribinos por la página de contacto y te armamos una cotización clara, por escrito, sin sorpresas.

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